martes, 31 de marzo de 2020

Facilitación en Teatro de lxs Oprimids


Acerca del-a Curinga
como miembro del grupo de creación escénica

La figura del curinga oscila entre quien dirige la creación teatral, quien organiza el grupo, quien enseña las técnicas...en cambio no es ni un-a director-a, ni un-a jefe-a, ni un-a profesor-a sino todo lo contrario. Es la mirada externa dentro de un grupo que recorre junto el camino de hacerse especialista del tema que trata. Todo el grupo es el que decide lo que dice, cómo lo dice, porqué quiere tratar un tema y no otro....Son las experiencias vividas en el interno del grupo las que fundamentan la creación colectiva. Veo más al curinga como a un-a mago-a que trata de generar un entorno en el cual sea cómodo y natural expresarse. El curinga mira lo que ocurre y hace un feedback constante en forma de preguntas, no de axiomas. No sabe cuál es la verdad pero representa la curiosidad en su búsqueda, aún sabiendo (y deseando) que nunca va a encontrar una respuesta cerrada.

Probablemente la persona que curinga tiene una motivación personal y también técnica. Y es tan loable que exponga sus saberes tanto como lo es que lo exponga cualquier otro-a miembro del grupo, sin dotar de autoridad un argumento u otro por razón de sexo, edad, estrato socioeconómico, grupo étnico, origen urbano o rural, nivel de formación reglada... Es probable que el -a curinga sea una hombre o una mujer joven o de edad media, con estudios universitarios, de estrato medio, que reside en alguna ciudad. Y a veces sucede que el grupo de creación tiene características totalmente diferentes. Puede tratarse de personas con condicionantes de exclusión social y que esta circunstancia no sea compartida entre el-a curinga y el resto de los-as componentes grupo. Si es así, es una situación que se ha dado desde antes incluso de que se creara el TEATRO FORO como tal. Así lo expresa Augusto Boal, cuando relata en la introducción de El Arco Iris del Deseo cómo se llega al TEATRO FORO. Estamos a principios de los años 60, en zona rural, Brasil:

Y utilizábamos el arte para decir la verdad, para dar soluciones: enseñábamos a los campesinos a luchar por sus tierras, pero éramos gente de ciudad; enseñábamos a los negros a luchar contra el racismo, blanco como aspirinas que éramos la mayoría; enseñábamos a las mujeres a luchar contra sus opresores ¿cuáles? nosotros.
(Boal, [1990]2004:3).

El TEATRO FORO se genera cuando los artistas y quien coordina o dirige, comprenden que los argumentos ha de ser escuchados y tenidos en cuenta por sí mismos, no por la legitimidad socialmente asignada en ese momento, de la persona que lo expone. Es un continuo trabajo de 
desempoderamiento*-empoderamiento*. También anotar que un enfoque del TEATRO FORO creo que muy presente actualmente, lucha "a favor de" más que "en contra de", pero ese es otro tema en el que seguir profundizando.

¿Qué hace entonces la persona que curinga?:Propicia la creación, la expresión, la visibilización de situaciones concretas, el análisis de estas experiencias y de las relaciones de dominación, el aprendizaje de ser "personaje oprimidX" o ser "personaje opresor-a", el contexto donde se generan estas relaciones, la aplicación de las técnicas y dramaturgia del TEATRO FORO. Dinamiza la actualización de estas técnicas y fomenta el ponerlas al servicio de las personas que las utilizan, no al contrario.

Hace un trabajo tan intelectual como intuitivo; ha de pensar y sentir por igual. Es importante lo que dice y mucho lo que calla. Lleva a cabo una labor técnica y humana, creativa- artística y social-política. Abstracta y concreta a la vez. Simbólica y realista. En el día a día, es amplificador, micrófono, espejo del grupo de creación en el laboratorio teatral y de los espect-actores y las espect-actrices en las representaciones de TEATRO FORO.

*Desempoderamiento término usado por la perspectiva de IAP Ilusionismo Social, según la cual la persona con conocimientos técnicos aprende a compartir estos conocimientos cualificados sin generar con ello una relación de dominio respecto al grupo.




*Empoderamiento: el grupo y las personas que lo configuran aprenden a legitimarse por sí mismos, independientemente de su situación personal, socioeconómica, cultural.

martes, 25 de junio de 2019

Diario de Trabajo




10 JUNIO 2019. Teatro Duque CCOO- Sevilla.
SalamandrA cia Teatro Social.


El pasado día 10 de Junio disfrutamos de las JORNADAS DE TEATRO FORO. DENTRO DEL ESCENARIO DE LOS CAMBIOS SOCIALES.

La finalidad de este evento ha sido contribuir a la promoción de los buenos tratos, conocer las aplicaciones del teatro en materia de igualdad y generar un espacio de encuentro entre personas y profesionales interesadxs.




Hemos ofrecido en esta ocasión dos piezas de Teatro Foro, producciones de SalamandrA cia Teatro Social y herramientas habituales en proyectos de intervención social o sensibilización:






Teatro Foro “Mirar”, que solemos trabajar con población joven y adolescente.



Teatro Foro “Tripas” pensada para personas que conviven con sus parejas, quizás con un poco más edad que lxs espectactores y espectactrices de “Mirar”




Todo ello aderezado con los ratitos de ambigú y con la canción del taller- espectáculo “Mujeres Protagonistas”.




Cada uno de los dos foros fue totalmente diferente, creándose dinámicas propias de cada proceso grupal. El aprendizaje es imparable. Y sí, con el Teatro Foro conseguimos siempre mucho... 

  • Una mayor consciencia de lo vivido.
  • Un cambio en el autoposicionamiento ante un conflicto, ante una injusticia.
  • Una mayor facilidad para comprender diversos puntos de vista.
  • Un motor para la toma de decisiones que nos conduzcan a relaciones y sociedades cada vez más sanas, esto es, más paritarias.






Hemos seguido la línea de eventos organizados y promovidos desde Salamandra cia Teatro Social, que tiene sus antecedentes en el I, II y III Encuentro de Teatro y Empoderamiento en los años 2017 y 2018. (+info en la web)





Llevamos a cabo estas actividades gracias a la labor de los profesionales implicados en ella, de las entidades colaboradoras y cómo no, de los y las participantes.

En este caso, como equipo técnico- artístico de SalamandrA cia Teatro Social estuvimos Fran Jiménez, Piermario Salerno, Paco P. Caro, Lola Hernández, Patricia Trujillo. 

Con las colaboraciones de Isabel Mesa (documentación video y fotografía, regiduría), Javier Romero- GNTUX (fotografía) y de Joaquin Torres, Jesús Núñez y Esperanza Serrano del CADE- Proyecto Lunar-Fundación Andalucía Emprende en la regiduría externa y sin duda el apoyo moral. 

Hemos contado para  parte de la financiación con la Fundación Unicaja, además de con las colaboraciones de CCOO- Sevilla para la cesión del espacio y de su servicio de la mujer en la difusión; de Triaba Producciones en el diseño gráfico; de la Fundación Cruzcampo, Eco tienda Artesana y Well Done para ofrecer bebida fresca y comida sana con los que nutrir y embellecer los momentos de encuentro.

Agradecimientos al buen hacer, al humor y al amor depositado en estas Jornadas.

Difícil concretar con palabras, os dejamos con algunas imágenes realizadas por Javier Romero e Isa Mesa. 

Os esperamos en el siguiente ENCUENTRO….próximamente.
































martes, 19 de febrero de 2019

Teatro Foro La Casadita o las aventuras y desventuras de las buenas madres en la provincia de Granada




La Casadita es una obra de Teatro Foro que trata la INVISIBILIZACIÓN del trabajo doméstico, y del CONTROL sobre los tiempos, los espacios y los cuerpos de quienes lo realiza.

Las casaditas son “buenas madres”, siempre disponibles, hiper-responsables, y para quienes es imprescindible que aquellos/as que la rodean, estén a gusto. La exigencia, el juicio negativo constante y la ingratitud serás respuestas habituales en este entramado de relaciones de dominación y de incomunicación en el que se convierten, en este caso, la familia y la pareja.

Todo ello en el marco de la infravaloración de los cuidados mutuos y de supremacía del empleo remunerado, como única forma reconocida de participar en el “trabajo” y en la sociedad.

(...)


Mediante el TO como herramienta, la propuesta ha sido tratar la igualdad de género desde un enfoque que dirija la mirada desde dentro de las experiencias vividas por los sujetos. Nos encontraremos no sólo con la igualdad de género en cuanto a la temática que tratamos directamente, sino ante tipos de relaciones más o menos igualitarias, que serán parte fundamental de la dinamización del proceso y, por ello, de la descripción etnográfica. 



Cap 3. Experiencias
Teatro del Oprimido e Igualda de Género
"Actuando en el Templo de Vesta. Teatro Social, Teatro de lxs Oprimidos, Teatro Foro" Patricia Trujillo López. Ed. Neret, Barcelona 2018 (2ª Ed.)

viernes, 15 de febrero de 2019

Teatro del Oprimido e Igualdad de Género

Cap 3. Experiencias
Teatro del Oprimido e Igualdad de Género
Planteamiento sobre la Igualdad desde el Enfoque Participativo 




(...)
En resumen, describir desde fuera y desde arriba la desigualdad y la igualdad, supone una espectacularización de nuestras vidas y nuestros deseos. Los vemos desde la butaca. Consentimos por la sensación de recibir algo a cambio, que es que nos digan lo que pasa, así como ser destinatarios-as de políticas públicas. A nivel de creencias, nos encontramos entonces con la idea de que la des-igualdad es una cuestión que atañe a las instituciones y a lo normativo, y no a las personas ni a sus prácticas cotidianas, en la medida en la que a través de ellas se re-cree la cultura. Tirar fuera la responsabilidad/ posibilidad de cambio social deja maniatadas las oportunidades de dirigirlo desde las vivencias cotidianas, pero hace también que el marco legal favorable, así como otras formas aparentes de igualdad, den la sensación de que el trabajo ya está hecho; que hombres y mujeres tenemos la misma posición estructural, las mismas relaciones con respecto al capital y a la definición del mismo en todos los campos sociales.

Desde esta uniformidad, la igualdad se prepara para su consumo en contextos como los asociativos, en vez de ponerla en práctica desde cualquier foco como apuntaría Foucault ([1977] 2009). La sociedad se autogestiona como un gran mercado, en el que “el espectáculo marca el momento en que la mercancía ha alcanzado la ocupación total de la vida social (Debord, [1967]2005). Así, ocurre con la idea de igualdad lo mismo que con otros objetos de la galería, que se publicitan desde la doble instancia que controla al espectador en la medida en que lo mantiene en su condición de tal. La doble instancia consiste en “la represión continua del deseo (: 201, 202). Así, la “libertad del deseo”, esto es, la sensación de que podemos elegir entre las igualdades que nos ofrecen en los escaparates oficiales, consiste en la ficción de que nos movemos hacia un fin; tener trabajo, tenerlo en buenas condiciones, estar liberada, ser independiente, ser jefa, ministra, estrella de cine o reina mundial. Movimientos ilusorios, al menos por dos motivos: por un lado, el doble juego de “las creencias y los valores que hacen deseable una determinada manera de ser hombre [ser mujer] aunque tornan escasos los medios requeridos para alcanzar estas metas de socialización” (Mandly, 1996:99). Por otro, la igualdad dentro de la desigualad, es una forma de marketing que nos despista y nos hace pensar que mientra que algunas sean un poco más iguales, todo está yendo bien. Así, “el consumidor interioriza en el mismo acto de consumo, la instancia social y sus normas” (Braudillard, [1968] 1990:199), de manera que cuando deseamos que las mujeres seamos iguales a los hombres, estamos asumiendo el patriarcado desde el capitalismo, como si fueran sistemas distintos, o como si fuera posible “articular desde una estructura desigual la superación de la desigualdad misma” (Zurita, 2008:107).

Con todo lo dicho, nos movemos entre dos certezas: es tan necesario que las mujeres tengamos acceso a los recursos, como replantearnos el significado de los mismos. ¿Es posible la síntesis entre estas dos posturas? Pensamos que sí, que se puede plantear líneas paralelas, de manera que no sólo no son excluyentes, sino que se refuerzan.

Esta etnografía se propone desde otro enfoque, respondiendo en principio a dos inquietudes: la primera, revisar los sentidos emitidos desde las instancias oficiales sobre palabras como participación, trabajo, necesidades sociales, bienestar social, salud, educación, conocimiento, cultura, creación, arte, desarrollo, igualdad, etc., y renombrarlos desde las personas a las que se dirigen las políticas, en este caso de “Igualdad”. Con ello ubicamos el enfoque desde el cual vamos a trabajar desde el interior de las experiencias vividas, para, desde ahí, apropiarnos como sujetos  y dirigir los cambios sociales.

La segunda, prestar atención no tanto a lo cuantitativo, es decir, a la cantidad de mujeres que se sitúan en posiciones más privilegiadas dentro de las jerarquías sociales, económicas, políticas, culturales, simbólicas, sino al cuestionamiento de la propia existencia de las jerarquías sociales y de valores, así como de cualquier relación de dominación, pensando que “el poder se ejerce desde innumerables puntos” (Foucault, [1977] 2009:99).

Por todo ello, la forma de investigar-actuar ha sido de manera global, es decir, tratando de dar cuenta de los vínculos entre distintas opresiones, intentando no escindir el género (asociado a su vez a la mujer) de la igualdad en sentido amplio, mirando las formas de relación, la cultura y la vida cotidiana, desde el interior de las prácticas sociales. La elección del TOcomo herramienta responde a esta “curiosidad” de conocer cómo hombres y mujeres del municipio definían la desigualdad desde su propia experiencia, así como qué alternativas plantean, cuáles son de hecho sus políticas diarias; “asumir el lugar en el que las personas viven (…) porque ese lugar es su cultura” (Mandly 1996: 90).

Respecto al objeto de estudio, la practica de TO aplicado a la igualdad, aporta un giro en la visión de la misma:

  1. Por un lado, somos sujetos de igualdad, no objeto de políticas públicas. Con ello:

Tenemos voz.
Tenemos voz legitimada para definir nuestra propia situación.
Tenemos voz legitimada para definir nuestra necesidad de cambio.
Tenemos voz legitimada para definir las alternativas a la situación que se desea transformar, así como las estrategias a poner en juego para tal fin.

  1. Por otro lado se contempla la igualdad como valor y como práctica, es decir, como modo de relación. De manera que no sólo es importante pertenecer a las estructuras, sino cuestionar la cualidad de estas estructuras.

Comenzaremos el estudio preguntándonos qué es desigualdad y lo terminamos respondiendo con otra pregunta, ¿qué es participación? Desde la perspectiva que nos da esta etnografía, podemos decir que participación es comprender que nos encontramos dentro de un proceso de aprendizaje mutuo, en el que es necesario poner en valor todos lo saberes, o como dice mi madre, la “igualdad no es que todos seamos iguales, sino que todos merecemos el mismo respeto”. Para ello, el esfuerzo mayor de la participación es reconocer, valorar y potenciar los contextos donde esto es probable y reconstruir o cuestionar otros donde no lo está siendo.


(NOTA) El presente epígrafe “Teatro del Oprimido e Igualdad de Género” tiene como referencia la descripción etnográfica del estudio  “Relaciones de género y Representación. Investigación y Acción a partir del Teatro del Oprimido”. Nos basamos en la observación exhaustiva de la práctica del Teatro del Oprimido en entidades de formales pro igualdad, realizada en el marco de la etnografía “Relaciones de Género y Representación. Investigación y Acción a partir del Teatro del Oprimido”. No obstante en ciertos puntos constatamos  la transferencia de esta descripción para otros espacios formales tales como los centros de enseñanza, asociaciones sociales, o escuelas de teatro. A su vez, podemos extrapolar estas consideraciones a encuadres tanto de intervención socioeducativa como de formación.



"Actuando en el Templo de Vesta. Teatro Social, Teatro de lxs Oprimidos, Teatro Foro" Patricia Trujillo López. Ed. Neret, Barcelona 2018 (2ª Ed.)

martes, 5 de febrero de 2019

Teatro Social, camino propio.



Por un lado se podrían ubicar las prácticas del teatro social, comunitario y/o de lxs oprimidxs, como un apéndice de la intervención socioeducativa. Por otro lado, podría ser una especialización dentro de las artes escénicas. 


En cambio no nos parece ni una cosa ni la otra; pensamos el teatro social como una disciplina propia cuya idiosincracia precisamente es la fusión,el punto de encuentro entre las dos ramas de las que se nutre; lo social-politico y lo artístico.


Cap 2. Metodología
Teatro Foro. Proceso de Creación de la Pieza.
Creación escénica- creación colectiva.

SOBRE EL TEATRO FORO...
"Si considerásemos exclusivamente su destreza técnica, bien podría realizarse sólo con fines artísticos. Este cambio,  sería un verdadero drama, un atropello, dados el origen y la finalidad de esta modalidad teatral. Si al Teatro Foro le extirpamos su objetivo de transformación, no se atendería a los procedimientos con los que se busca conectar lo personal con lo social-global, y esto a su vez con su expresión mediante el lenguaje teatral. Incurriríamos en el mismo exceso de confianza en la técnica escénica que nos sitúa ante espectáculos de gran calidad, con trabajos actorales muy bien perfilados... que no nos dicen nada.

Por otro lado, nos parece una pérdida abarcar sólo la parte social del Teatro del Oprimido, sin llegar hasta el final de sus posibilidades como lenguaje artístico- escénico. (...) Es decir, tenemos peores herramientas de transformación y nuestro objetivo de partida, crear una pieza de Teatro Foro, está cumplido sólo en apariencia."


"Actuando en el Templo de Vesta. Teatro Social, Teatro de lxs Oprimidos, Teatro Foro"
Patricia Trujillo

Ed. Neret, Barcelona 2018 (2ª Ed.)


martes, 29 de enero de 2019

¿El teatro social es feo?

Cap 3. Experiencias
Cuestiones polémicas y preguntas frecuentes
Ética y estética.

En gran medida estas cuestiones surgen a partir de plantearnos, desde la práctica del TO en el marco de la sociedad del espectáculo y de mercado capitalista, cuál es nuestra posición como trabajadoras y como activistas.
(pág 373)

¿El teatro social es feo?

No creemos en la disyuntiva entre arte y activismo, ya que lo feo, no puede ser transformador. El teatro social, como cualquier otro enfoque escénico, debe tratar de expresarse de la mejor manera posible. Lo cual incluye la puesta en valor de la técnica, se trate de teatro profesional o amateur (...) Creemos que la belleza es política, siempre desde la consciencia de los sujetos como tales, no en cuanto a consumidores de arte.
(pág 400)

"Actuando en el Templo de Vesta. Teatro Social, Teatro de lxs Oprimidos, Teatro Foro"
Patricia Trujillo
Ed. Neret, Barcelona 2018 (2ª Ed.)


TEATRO FORO "PÁJARAS" CURSO ANUAL ESCUELA DE TEATRO SOCIAL DEL SUR SALAMANDRA

miércoles, 16 de enero de 2019

NI UN PASO ATRÁS / TEATRO DE LXS OPRIMIDXS y las ESTRATEGIAS DE RESISTENCIA




¿Por qué íbamos a tener miedo, o a venirnos abajo? Bien, esto es lo que ahí. Aquí estamos. Lo asumimos. Es una batalla. Estamos armadas. Sabemos que la conquista de los derechos a favor de las mujeres, de la diversidad respecto a lo heteronormativo, de la erradicación de las violencias económicas, mediambientales y cualquier tipo, es un proceso sin retorno. Por mucho que pudiéramos, a golpe de formas más o menos grotescas de represión, retroceder, no será para siempre. Porque ya no hay marcha atrás. Y esta certeza es nuestro mejor escudo. Por eso no tenemos miedo. No tengo miedo. Es momento de lucha, de resistencia, otro más. 



Son varias las circunstancias que nos han traído a este momento en el que voces abiertamente machistas, xenófobas, lgtbiqfóbicas, racistas... en definitiva excluyentes y antidemocráticas van a tener voz y voto en un parlamento, habiendo incluso llegado a acuerdos con otros grupos políticos, es decir, siendo actores autorizados en la política institucional. Como aperitivo de causas, de porqués, podemos encontrar: la reacción ante el avance de los movimientos sociales, particularmente del feminista, el triunfo de la cultura del miedo entre parte de la población, el elevado índice de abstención en las elecciones andaluzas que hizo fuera tan fácil conseguir escaños con un número de votos en términos absolutos bastante reducido, también la necesidad de autocrítica en alternativas no conservadoras ante el hartazgo y la posibilidad de continuidad del partido que ha gobernado décadas, el marco internacional con el triunfo de voces de ultraderecha en otros países...




Pero vamos con el PARA QUÉ. El ejercicio del teatro de lxs oprimidxs en la última década me ha enseñado a valorar la capacidad de lucha. Este es un brevísimo resumen de las estrategias a favor de las voces minorizadas que he podido observar en escena y en los procesos de creación de las piezas de teatro foro. Espero sirva para sacar a la luz todos nuestros recursos...porque en parte, para eso son los conflictos y los fracasos como este, para crecer:


1. Detecto y cuido las alianzas. Vamos juntes, no sólo en la organización de acciones multitudinarias sino en las micro prácticas cotidianas. Ante una situación de injusticia concreta, miro al rededor ¿Quién puede ser una persona aliada??? Cuando soy observador-a de la situación, ¿Qué apoyo puedo ofrecer yo? 

2. Aprendo a argumentar a favor de mis sentires y opiniones, más que en contra de los sentires y opiniones del otro. Implica no juzgar y no permitir ser juzgada. Disfruto de conectar con la legitimidad de mis derechos, de saber exponerlos, de tener información crítica y fidedigna. Me coloco en un punto de fuerza, de placer, de conexión, no me desgasto. 

3. No hablo tanto, hago. No me preocupo tanto, me ocupo. Las actrices, los actores, actúan, hacen.

4. Miro la parte objetiva la realidad. La voluntad de dominio funciona con mecanismos objetivables que puedo conocer, comprender y deconstruir. Entiendo también mis roles y los trato de transformar. 

5.Me autolegitimo para actuar desde mi sentir, intuición, percepción y conocimientos ante cualquier práctica cotidiana machista o injusta. 




6. Me abro a la posibilidad de múltiples focos de resistencia, cualquier conflicto, incluso cualquier intento de dominación, puede ser una oportunidad...El teatro, es artesanía, es amor y atención al detalle.

7. Busco en el conflicto externo qué me cuenta de mis conflictos internos, del lugar en el que me autoposiciono dentro una relación, de los aprendizajes pendientes que solo están en mi mano hacer, por históricas o genealógicas que sean sus fuentes. 

8. Aprendo a no ser víctima. Me responsabilizo. 

9. Soy la madre sólo de mis hijes, si los tengo. No tengo que educar a nadie más. Por cierto a mis hijos tampoco durante toda la vida. 

10. Trato de no separar las violencias, miro de forma global, vinculada, interseccional, recordando las zonas más vulnerables de cualquier estructura social. 

11. Trato de no separar a los grupos, las personas... No es nosotros contra ellos y viceversa. Esta es la lógica binaria, maniqueista, excluyente del poder que se quiere subvertir. 

12. Descanso, como, camino, amo, no hago nada, no hablo, permanezco sola en un espacio confortable. No siempre se puede estar en primera línea de combate. Me concedo no ser siempre fuerte, me concedo no saber qué hacer, me concedo no conseguir nada, me concedo prestar atención sólo a cada paso sin más expectativas. 



Es probable que nos esperen situaciones difíciles y que el empuje desde el nuevo gobierno en Andalucía sea fuerte; están estrenando ropa de domingo, igual desean lucirse. Y bien, aquí seguimos estando. Creceremos aún más al tener que estar más unidas, mejor informadas, más atentas. Para nosotras, para nosotres, después de tantos, tantos siglos luchando, resistiendo, es sólo una batalla más. No estamos asustadas, escuchen las voces de las mujeres quemadas, lapidadas, violadas, explotadas, de todas las voces diferentes a la heteronorma, de todas las princesas muertas. No estamos solas.